miércoles, 26 de marzo de 2014

Gumersindo o una de vuelos a galope tendido . . .



... O de cómo ni el caballo de Gumersindo el bendecido obtuvo descanso en las cuadras y pastos del convento, junto a la reina de todas las yeguas valkirias...

...Porque, he aquí que el príncipe del Valhalla, Mjolnir en ristre, seguía furioso ante la deserción en masa de las valkirias más hermosas. Y así, el del martillo, la furia y el trueno, hallábase apesadumbrado ante la mengua galopante de encantos valquíricos en que se hallaba inmerso el mundo de Asgard, pues las pocas dísir que permanecieron en la esfera de los dioses se habían dado, si no a la bebida, sí a la lectura compulsiva de sagas marujas y al encaje de bolillos. En pocas palabras: Thor estaba hasta los mismísimos truenos del panorama, así como desatendidos y desalentados los ases caídos en combate...

...Y urdió un plan; un plan que dejase en ridículo a Gumersindo el bravo ante la cohorte celeste y las dísir gamberras del convento. Así pues, maquinó una carrera equina entre las nubes de Midgard, una carrera de altos vuelos, como quien dice... Él contaría con Gullfaxi, el mágico corcel que birlara al gigante Hrungnir tras ser vencido en épica justa por Odín, su padre. Y así se lo hizo saber a Gumersindo a través de Hugin y Munin, los cuervos emisarios del dios de los dioses...

...Y estando Freyja y el Bravo jugando a la gallinita ciega sobre la cubierta del Drakkar de plata, he aquí que recibió la nueva...¡¡¡Hasta el mástil de tanta tontería... este tipo está como la mismísima cabra Heidrún!!! Pero bien sabía Freyja la bella que su amado no podía rehusar el desafío, no tras haber sido un héroe entre los vikingos y menos después de ingresar en las huestes de los inmortales. Y así le fue comunicado al dios del trueno...

...Y Gumersindo llamó a su bravo caballo, el cual y por haber adquirido la condición de corcel inmortal, alzó el vuelo al encuentro de su amigo Harald el celeste. En el convento quedó su querida y amada yegua, la cual y acompañada por una de las Seidkonas de la congregación valkiria, salió a despedirlo entre suspiros equinos...

...Y recogen las Sagas de la Taberna que jamás se ha visto ni se verá competición semejante, ni sobre el cielo ni debajo del cielo... pues ambos corceles poseían la savia de los inmortales y el coraje de las monturas guerreras. Mas había llegado al espíritu de Gumersindo una nueva de su amada diosa: la yegua sagrada esperaba un potrillo del caballo vikingo... de modo que el Bravo le susurró la noticia a su corcel inmortal. Y tal fue el brinco que dio, que los libros de física venideros habrían de rectificar la frontera natural de la velocidad de la luz, pues una vez, en un pasado remoto según sus cuentas, Gumersindo y su caballo la pulverizaron... dejando de paso a Thor con cara de pasmo y encima en ridículo frente al Valhalla en pleno. Y voló el corcel de crines doradas, voló raudo y conquistó la gloria. La conquistó para él, la yegua-mamá y su potrillo, así como para sus amigos inmortales, Freyja y Gumersindo el bravo...





29 comentarios:

emejota dijo...

Gracias por el buen rato que he pasado leyéndo semejante equina historia y por el guiño a la física al final de la misma. Besos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Una hazaña más de Gumersindo, casi tanto como haber conquistado a la bella Freya.
Que Thor no se queje, que la tiene a Sif. Si no es suficiente, puede darse un paseo por el universo Marvel, que tiene tantas feminas.

Mari dijo...

¡¡Mi héroe!!...;P
¡Qué difícil es y qué fácil lo haces!...;)))
Un besito, cariño -¿A la gallinita ciega?...jaja...;P

Juan L. Trujillo dijo...

Estos relatos de las gestas del sin par Gumersindo, están pidiendo a voces ser agavillados en un libro, para mayor gloria del personaje y reconocimiento del autor.
Brillantez y humor a partes iguales en esta entrada de hoy.
Un abrazo.

Framboise dijo...

Ni Bucéfalo, ni Vizir, ni Rocinante, ni Silver siquiera podían haber volado tan alto :D
Es que... Gumersindo es mucho Gumersindo y Freyja mucha Freyja :D
Besos, taberneros.

Las Gemelas del Sur dijo...

Épica carrera de caballos.
Ratifica que el amor da alas y los retoños velocidad de hiperespacio.

Besos y besos.

Cecy dijo...

Sentarse en la platea a saborear este exquisito texto, carrera, corceles y mística.
Ha sido un gran vuelo.

Un abrazo :)

LAO Paunero dijo...

¡una linda historia Valaf! ¡bien por Gumersindo!!!

Neogéminis Mónica Frau dijo...

jeje cada quien intenta sus conquistas como mejor puede!
=)

- dijo...

como aburres tio todavía, con el royo del amor y de ser el gayo del corral.

Eres el hombre mas sexy del cosmos, ya los sé, el mas apto, el mas alfa.

Venga, pongamonos despues a cosas más interesantes entonces.

Na, es broma, un saludo desde una lejania que ni te atrevas a presumir que comprendes sin acordar conmigo personalmente los términos de tal comprensión.

es decír, un saludo.

bixen dijo...

¿Seguro que no era yegua la de las crines doradas? Son mejores para correr, pues no le rebotan los "huesos".
Lo siento, pero soy de Thor.

Begoña Rosamarchita dijo...

Eres el Tolkien de los jueveros tío jajajajaja me ha encantao :D saludos !!

censurasigloXXI dijo...

Nadie se me enfade, eh? Pero creo que un relato con demasiada información amalgamada. Para mi gusto. No obstante el humor es impecable y los personajes de caracteres muy bien delimitados, hasta el de los animales. Bravo.

Hala, pues un par de cañas de cerveza y otro par con la cinta verde en la punta.

Anem...
Anem...

Abrazo...
Abrazo...

Carmen Andújar dijo...

Buen relato lleno de épica. El corcelde Gumersindo tenía motivos para volar hacia el infinito, esa yegua y ese potrillo.
Un abrazo

Pepe dijo...

Como de mitología sé poco (más bien nada), me quedo con la idea de que el amor y los hijos nos proveen de alas y velocidades superiores a la luz si fuera necesario. Epica carrera narrada con solvencia y tensión.
Un abrazo.

Fabián Madrid dijo...

Estoy con J.L. Trujillo, deberías editarlo.
Un abrazo.

G a b y* dijo...

Ya las proezas de Gumersindo, van acaparando cualquier desafío. Caramba! Es digno de ser alabado, nada lo detiene y he aquí, una prueba más!
Que viva Gumersindo y su bravío corcel!
A por un libro en varios tomos amigo!
Besos al vuelo!
Gaby*

Sindel dijo...

Me encantan las historias de Gumersindo, sobre todo cuando tienen un final inesperado y feliz.
Un abrazo!!!

Rhodea Blason dijo...

Me encantan tus textos que me recuerdan tanto a las historias que me contaba siendo muy pequeña mi abuelo.
Tu forma de escribir me sorprende siempre, porque voy leyendo absorta sin darme cuenta de que llego al final del texto.
Maravilloso.
Saludos para tí y para las chicas

Nesa Costas dijo...

No iba a correr el bravo caballo. Claro, como para perderse tal momento y no estar al lado de su amada yegua!!!
Jajaja fantástico!! Y, una vez mas, Thor sale perdiendo. Hasta me da pena, pobrecillo. Es que este Gumersindo... ¡Es mucho Gumersindo! Y si no es él, su caballo. Que ambos se tienen ganado el cielo, la tierra, lo del convento, a sus respectivas y lo que sea!!!
Un beso taberneros. Si seguís de descanso, a disfrutarlo. Para mi viene finde largo que mañana es festivo ¡Bieeen! :)))
¡Un besazo!

rubén dijo...

Hola, he iniciado el proyecto 365: escribir un relato cada día del año. Estoy pensando agregar tu blog a mi lista de blogs amigos. Qué te parece si te pasas por mi blog y te planteas añadirme a la lista de blogs que sigues? Soy http://pepitas-de-oro.blogspot.com

Jara dijo...

Detrás de todo héroe hay un gran caballo y tras ellos poniéndoles alas un churumbel que a voces les llama. ¡Cómo resistirse a esa llamada por muy inmortal que se sea!
¡Me encantan las crónicas de Gumer!

¡Besos y feliz fin de semana!

San dijo...

Lo de la gallinita ciega un puntazo y para rematarlo esa rectificación en los libros de fisica, vamos que yo me hago fan de este Gumersindo y de su veloz caballo. Genial jajaja.
Un abrazo.

Tracy dijo...

¡Ay Gumersindo!, cuantos momentos de entretenimiento llevas sobre tí. Se te agradecen.

Charo dijo...

Cada vez me sorprendes más con tu Gumersindo y su caballo! Ni siquiera Thor se les resiste!
Un beso

Alberto V. dijo...

Interesante historia la que te has currado con la mitología como herramienta. Por Thor!

Un relato que nos ha ilustrado. Muchas gracias por participar en mi primera convocatoria.

Un saludo.

Espe dijo...

A ver si un día de estos Gumersindo llama a mi puerta. Qué sofocazos...

Auxi González dijo...

Thor no merecía mejor repaso. Estoy viendo que cualquier día Odín le va a recetar una buena colleja habida cuenta de su empeño en alimentar su inquina y su divina fanfarronería. Sobre todo cuando es de público conocimiento que nada tiene nadie que hacer contra el intrépido Gumersindo.

Esilleviana dijo...

Todo lo que rodea a Gumersindo es grande, hasta su bravo caballo con su yegua sagrada con su potrillo en el vientre. Menuda familia feliz jaja

un fuerte abrazo :))