domingo, 24 de marzo de 2013

The Magnificent Seven



Domingo tarde y peli: una del Oeste, por favor...

...El caso es que el Western es un género que me ha cautivado desde niño. Ya, ya sé que hay tiros, duelos en calles polvorientas y hasta cuatreros y maleantes de distinta madre. Pero también paisajes de ensueño, vastas praderas y ese algo que tiene el pasar alguna noche al raso, junto a un fuego y el cielo estrellado como techo...y si encima te acompaña la chica de la peli, pues ya ni les cuento. Porque, por supuesto, también es un género con un lado romántico especialmente acusado, a pesar de las apariencias.

Así pues, esta tarde nos permitimos ser los más rápidos del Oeste, con permiso de los 7 Magníficos, claro. Por cierto, film que se remonta al siglo pasado, y hablamos de 1960. Tema principal a cargo del gran Elmer Bernstein.


 

38 comentarios:

Oriana Lady Strange dijo...

Que peliculón!!! Esos actores con mirada recia pero con corazón de oveja.
Paisajes inigualables y esas escenas bajo las estrellas donde parecían confesar lo tierno del corazón.
Me encanto, una entrada llena de memorias…
Cariños...

Neogéminis dijo...

Creo que es un género que está clamando volver. Hubo un tiempo que cayó en desgracia para las nuevas generaciones, pero hoy, me parece que repunta!
=)
Un abrazo

Begin dijo...

He estado dos-tres días sin poder escribir. Y ahora malamente. Pero... ¡¡Y cómo me he alegrado de encontrar este post y su música!! Es como encontrar un retazo de uno mismo en la casa de otro y siempre tengo la impresión de que se produzcan pequeños milagros en tapiz de corazones de esta virtualidad.

Encontrar un fragmento de uno mismo en el corazón de otra persona es siempre un pequeño milagro que produce felicidad.

Gracias.:)

Beso grande.

Valaf dijo...

Así lo veo yo, Oriana, peliculón!!!

Y eso que dices es cierto, tras ese porte de tipo duro, inquieto y con una voluntad indomable, latía siempre un corazón muy grande, tierno y dulce. Además, rara es la peli de este género en que eso no se pusiera en evidencia.

Un beso

Valaf dijo...

Pues es muy curioso lo que dices, Neo. Precisamente lo comentaba esta tarde con mi esposa, gran aficionada al cine. Parece que los viejos arquetipos; moldes basados en comportamientos directos, predecibles y con alguna que otra lectura moral (algunos a todo esto le colgarían la etiqueta de "infantiloide". Menos mal que hay mucha gente con buena vista y no comparte ese punto de vista), pues decíamos que parecen ser de nuevo necesarios y que, efectivamente, la tendencia es a recuperarlos.

Un beso

Valaf dijo...

Pues yo creo, Begin, que es lo que comentábamos aquella vez en relación a todo esto de la blogos (en el post del tercer cumple de la Taberna). Siempre se encuentran personas que comparten, al menos en ciertos aspectos, nuestros gustos y sensibilidad estética. En ese sentido uno tiende, al final, a rodearse de "sensibilidades afines", por una u otra razón, la que sea. Y es entonces cuando se habla de "endogamia", pero es lo más normal del mundo. Es más, nuestra sociedad está fundamentada en una célula básica, la familia, que es la definición misma de la endogamia (en el sentido del que hablamos)

Cierto, la música te pone los pelos de punta y esa peli, como muchas otras del género es, sencillamente, magistral.

Un beso

censurasigloXXI dijo...

Las películas de vaqueros nos gustaron a todos porque también, en aquellos tiempos, teníamos poca elección. Recuerdo que yo siempre lloraba cuando se caía el caballo, los hombres me daban igual...

Un abrazo y cafelito, compañero.

Inmagina (Territorio sin dueño) dijo...

Jeje, y yo vengo corriendo pensando que me colgabas a los Clash, cada uno en su mundo, las del Oeste nunca han sido lo mío.
La banda sonora mítica por eso, yo te dejo la mía.

The Magnificent Seven

Begin dijo...

La verdad es que las películas del oeste son libros amables que invitan a la esperanza y al sueño humano de superarse y de querer ser más y de desear alcanzar grandes proezas. Como en el Señor de los Anillos presenta valores que son universales en los corazones: el héroe que se sacrifica por la comunidad, por el grupo; el hombre que defiende valores honestos y que se vierte generoso, el hombre duro que se deshace en ternura humana en cada gesto, el hombre débil que asume su fragilidad y se levanta, el hombre valiente y esforzado. Son películas sencillas y directas, que saben hablar con claridad en los corazones. Están llenos de grandes y hermosos valores. El único valor que me sobra y que es constante en ellas es el de la venganza y la ley del talión, que no obstante alterna con gestos misericordes continuos. Son películas de las que es difícil sustraerse y que con el tiempo uno puede reconocerse en todos sus arquetipos.

Mis hijos han visto películas del oeste clásicas y repiten una y otra vez su visualización a lo largo del tiempo: un día “Río Lobo”, otro día “Río bravo”, otro día “OK Corral”... Les gustan y en ellas se reconocen en aquello que desearán ser o hacer y en aquello que no desearían ser, pero lo han sufrido.

Y sí, yo dirían que vuelven, incluso en novedosas versiones en la pantalla grande.

No dejan de ser valores cristianos los que plasman las películas de western y lo son, porque el héroe que se sacrifica por la comunidad corresponde la visión cristina del mundo.. De hecho no suele faltar un pastor protestante en muchas películas del oeste, ni la mención y/o la presencia de Dios.

Abismo dijo...

A mí me recuerdan a las sobremesas en blanco y negro de hace años...
(me huelen a nostalgia)

Besos abisales

Esilleviana dijo...

(te aseguro que yo soy como tú, creo que de ésta saldremos, pero ayer leí varios artículos sobre la ciudad de Detroit y me sorprendió muchísimo. Pero aún así, seguro que esta mala racha pasará...)

ahora leo este último post

:))

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

DC incluso tiene algunos personajes de ese estilo, como Madame .44, Cinammon. Y de casualidad, menciono dos personajes femeninos. ¿Por que será?

elena dijo...

Nunca ha sido mi género predilecto pero las películas se podían ver sin problemas. Los buenos, buenos, los malos, malos, y el reflejo de una vida basada en la conquista de un territorio prácticamente virgen. Bien mirado, sí, su puntito tenían.
Tengo pendiente "Sin Perdón", que mi marido lleva años insistiéndome en que la vea pero nunca acabo de ponerme a ello...

Por cierto, la música se sale.

Un beso.

Espe dijo...

A mí también desde siempre me han gustado las películas del Oeste, a pesar de que la mayoría de las veces acabo de mala leche viendo cómo tratan a los pobres indios; es que siempre me han caído muy bien, qué le vamos a hacer...

Mere dijo...

Veía los westerns con mi padre. Y si salían los indios, mejor qué mejor. Yul Brynner: valiente, atormentado, maldito... le daba al desierto su punto fatídico. Gracias, Valaf, por rebuscar entre mis recuerdos. Un beso

Valaf dijo...

Censura, así que lo lamentabas por el caballo, ¿eh?, jajajajaja. Sobre todo, cuando lo hacían servir de parapeto.

Un beso + caraja al ron!!!

Valaf dijo...

jajajaja, Inma, pues esa que pones no la conocía de naaaaaaada. Aunque tiene su puntito. Y ahora, vas y nos cuentas qué pelis te van.

Un beso

Valaf dijo...

Cierto, así es, tal y como lo cuentas, Begin. En ese sentido viene muy a cuento aquello de "Tolkien o el reencantamiento del mundo".

En realidad es un poco eso. Las películas de las que hablamos son, desde un punto de vista psicológico, tremendamente simples; no hay complejidades en los motivos de los personajes y, sobre todo, hay coherencia y hay unos valores muy definidos. En ese sentido, el cine moderno ha sucumbido antes las fauces del post-postmodernismo, siendo una de sus características la ambigüedad respecto a todo. Es más, uno de los rasgos que se han colado en el celuloide, y también el la literatura que lo acompaña como fenómeno cultural, es la fascinación por el personaje oscuro. Diríase que fascinación por el látigo.

Pero en estas películas no ocurre nada de eso: hay hijos de la gran puta que acaban pagando sus fechorías y personajes que anteponen, como dices, el honor y la nobleza a su propia vida. Como digo, todo muy sencillito, plano y si quieres infantil. Pero fascinante.

Me he fijado que también pones en tu blog música del far far west, jajajaja...buen gusto, sí señora!!!

Un beso

Valaf dijo...

Ahhhhh, aquellas sobremesas, Abismo. Pero esto, creo recordar, yo lo veía a media tarde, al menos por aquí. En las sobremesas de los domingos, nos tocaba tragarnos cosas como "La casa de la pradera", y por ahí sí que no, jajajaja

Un beso

Valaf dijo...

Pues siendo así, todavía hay esperanza para la humanidad, Esi. Chin chin por ello!!!

Un beso

Valaf dijo...

jeje...Demiurgo, conozco a esos personajes y me parece que picamos de biela por el mismo lado, jajajaja

Un saludo

Valaf dijo...

Pues "Sin perdon", Unforgiven, es una de las buenas, elena. Dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, ahí es nada, y además mucho más reciente, del 92.

Buscando un poco, he dado con estas críticas:

"Genial western: desmitificador y épico, sombrío y clásico, reflexivo" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)

"Brillantísimo título que revitalizó un género en aquellos momentos devaluado. Espléndida" (Fernando Morales: Diario El País)

Las dos palabras que mejor definen "Sin perdón" no son western crepuscular. Son obra maestra. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)

Pongo también el Trailer:

http://www.youtube.com/watch?v=Ertbb3GyS8Y


Por lo demás, me remito a lo que le comentaba a Begin en relación a los valores que también comentas.

Un beso

Valaf dijo...

El tema de los indios es para echar de comer aparte, Espe. Y también era una de las cosas que me chirriaban en algunas de las pelis del género, sobre todo, porque eran los nativos de aquellas tierras los que acababan por ser los malos malísimos. Y con eso tampoco pude. Y eso me recuerda otra de las pelis míticas: Murieron con las botas puestas, en este caso más antigua, del 41:

http://www.youtube.com/watch?v=sXeAspbDCWc

Un beso

Valaf dijo...

Un placer, Mere. Yul Brynner fue uno de esos actores que no dejaban indiferente a nadie, los personajes que interpretaba tenían ese puntito que dices, y en relación al Western, entre la nobleza, lo indomable y una especie de destino aciago que se intuía apenas empezar la peli.

Un beso

Juan L. Trujillo dijo...

Las películas de vaqueros, siempre me traen recuerdos de mi niñez. La sesión infantil del domingo por la mañana en el cine de mi pueblo, disfrutando, gritando e incluso cabalgando en las butacas, mientras en la pantalla Roy Rogers y su caballo Tarzan, llegaban siempre a tiempo para salvar a la chica, terminando en un plano final en que se acercaban las caras, pero nunca llegaba el beso.
Después he disfrutado de muy buenas películas del Oeste, pero ninguna me ha dejado el recuerdo de aquellas matinales en blanco y negro de mi infancia.
Un abrazo.

Mari dijo...

;)) La película es una obra maestra del género y su banda sonora una delicia para los sentidos.

Leía con atención las opiniones de la entrada y me parecen muy interesantes.
Me da que si hablamos del "cine clásico" tenemos que hablar de la continuidad de la narración, hilo argumental claro, transparencia en
los motivos y, normalmente, un final feliz. Como decís, sin ambigüedades y con las cosas muy claritas desde el principio. Cine sin complicaciones sobrevenidas ni recovecos absurdos.

Referido al Western, recuerdo de manera muy especial "El caballo de hierro", del genial John Ford.
Un besito, cariño -La entrada es preciosa, cielo, todo un lujo...;P

Esilleviana dijo...

También me recuerda a las películas que veíamos en la tele los sábados por la tarde cuando en la calle estaba lloviendo y no se podía salir, hace muchos años de ésto, sobre todo porque no había centros comerciales donde llevar los niños jaja
a mi padre siempre le han gustado las películas del Oeste, con los vaqueros y los pistoleros montados a caballo, en él he pensado al terminar de leer tus palabras :)

un abrazo :)

Valaf dijo...

Juan, y contigo nos remontamos, al menos, al 39, qué gozada de comentarios me estáis haciendo. Y además voy buscando joyas que ni conocía, como esta de Roy Rogers, como digo, del 39 "In old caliente":

http://www.youtube.com/watch?v=NkYCiTf11qo

Un abrazo

Valaf dijo...

Sin ambigüedades y con una idea clara; una historia que contar y una historia que se cuenta de manera diáfana, así es, nena. Como ocurre en los musicales de la Metro (jeje), son historias muy sencillas y que invitan a soñar, a la vez que pasar un ratito agradable en el salón.

Contigo todavía vamos más hacia atrás, tanto que nos metemos en el cine mudo y además de la mano de John Ford, dicen, el maestro de los amplios panos, el mismo que supo hablar con las tomas incluso más que lo que hablaran sus personajes.

Mirando en la red: "The Iron Horse, 1924, considerada la mejor película de la época muda de John Ford, un western alrededor del ferrocarril y el espíritu pionero de los Estados Unidos de América. El presidente Lincoln ha autorizado la construcción de un enlace entre las líneas ferroviarias de la Union Pacific y la Central Pacific. Un contratista (Will Walling) y un topógrafo (George O´Brien) emprenden viaje con el objetivo de trazar la ruta idónea, pero, aunque logran localizar un paso montañoso que permitiría el establecimiento de una conexión mucho más rápida de lo que se había esperado, el riesgo de que los nativos ataquen a los trabajadores amenaza con dar al traste con el ambicioso proyecto. (FILMAFFINITY)"

Ahí es nada.

http://www.youtube.com/watch?v=-zgwdwNqQ14

Por cierto, vaquera, yo a ti te llevo al altar (otra vez, jajajaja)

Valaf dijo...

¿Pues no me has recordado a mi padre o qué, Esi? También le encantaban las del Oeste, y a un tío que tenía, el cual era un gran aficionado a las novelitas de Marcial Lafuente Estefanía. De hecho y birlándole algunas de ellas (bastantes), me aficioné al Far West y a la música country, además de las pelis de las que hablamos.

Un beso

Eva Letzy dijo...

No la vi esta peli, el western no es un género que me llama mucho...
Ayyy, de qué me suena la canción?? En Argentina había cuando era chica alguna publicidad o algo que utilizaba este tema y no me puedo acordar. Buenísima la música, hacía tiempo que no la escuchaba, ahora la agrego a mi lista de reproducción.
Un beso

Jara dijo...

Un pedazo de clásico. Yo te reconozco que llegó un momento en que el que estaba un pelín cansada de las del oeste, creo recordar que era la película de los sábados por la tarde. Pero la verdad es que las había francamente buenas. A mi padre le encantaban, siempre quedaba claro quien era el bueno y quien era el malo y que el bueno no podía morir por muy mal que le fueran las cosas porque era el que "llevaba" la película. ¡Qué buenos ratos!

Besos

P.S. Por cierto, Yul Brynner no era guapo pero tenía mucho morbo y me ha encantado volver a escuchar esa música, es casi la banda sonora de mi infancia.

Locaporlaluna dijo...

Yo también rememoro mi niñez, y eso que soy muy joven, eh! Ojalá vuelvan esas películas de polvareda y acción, para estimular a los que nunca dejamos de ser niños...
Un abrazo, Valaf

mientrasleo dijo...

Me encanta, Me encanta, mencanta!! esta película.
Me aficionó al género mi abuelo que me las ponía los domingos después de comer.... vamos, anteayer
Besos

Valaf dijo...

Pues Eva...TE LA RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE, jajajaja. Y eso que me comentas sobre la canción lo ignoro, pero entiendo que te guste: es una pasada. Toda tuya, es un placer compartir las canciones que voy subiendo.

Un beso

Valaf dijo...

jajajaja, Jara, he de confesar que a mi, el Yul Brynner, de morbazo nada, más bien me quedaba gélido en ese aspecto, ahora bien, como tipo duro (pero de la dureza a la que nos referimos en este post), pues no tenía desperdicio.

Sobre lo que dices estoy de acuerdo: el bueno era el bueno y el malo era el malo, por eso decía que son pelis sin complicaciones psicológicas ni tonterías varias de ese tipo.

Y también coincido contigo con eso de la bso de la infancia, sin duda ese honor corresponde a muy pocos temas y este, sin duda, es uno de ellos.

Un beso

Valaf dijo...

Luna, pues tú tocas el asunto de la juventud, de la infancia. Si bien lo miramos y haciendo memoria sobre los miembros de mi familia a quienes gustaba el género del Far West, tengo que reconocer que llevas razón: había en ellos un algo de niño realmente encantador.

Un beso

Valaf dijo...

jajajaja, me alegra, me alegra me alegra, Sil, jajajaja...

Sí, a quienes nos gusta esto de los vaqueros, normalmente, solemos deber la afición a familiares, normalmente varones y encima mayorcitos.

Un beso