jueves, 21 de febrero de 2013

I drove all night & antojos . . .

Cuentan de los embarazos las mil y una anécdotas, y yo, que he pasado dos (entiéndanme), recuerdo una, bueno, una que siendo una se repitió varias veces y que sin saber ni cómo ni porqué he aquí me viene hoy a la memoria. 

Y les cuento, les digo de cómo, somnoliento y confundiendo pijama por cazadora y chanclas por zapatos, conducía o manejaba parte de la noche en busca de la pastelería perdida y a la caza de chocolate con fresas, o de merengue, o de nueces con nata e incluso de nata montada...

Oigan, y hasta recuerdo cómo, cumplida la misión encomendada y regresado a la base (o sea, a la alcoba), sí, y hasta haber aguantado estoicamente las miradas de choteo de dependientes y dependientas varios y varias, después, digo, notar el agradecimiento del retoño en ciernes en forma de pataditas a eso de la altura del hígado. Aunque eso sí, con un piquito (chocolateado) más carita de satisfacción de la mamá, oigan, algo que no tiene precio, lo que yo les diga...



26 comentarios:

Mere dijo...

Un buen esposo y un peazo papá. Hiciste re-que-te-bien, la sonrisa que ella te dedicara no tiene precio :) Ahora pienso si debí aprovechar la coyuntura para pedirme algún que otro antojo. De puro buena, si seré tonta... esto de ser medio maña, tiene sus inconvenientes. Un beso
* La canción, muy chula. Qué grande, Roy Orbison.

Framboise dijo...

Pues yo digo como Mere... no supe aprovechar la situación.(la verdad, no tuve antojos)
Peeeeero.. como soy bruja, luego me desquité jajaja... y sigo en ello. :D

La paternidad empieza antes de ;)
(... suma y sigue.;) Redactado ayer noche. Y no te puedo decir más de momento jajaja)

Besossss

Espe dijo...

Ohhhhhhhhhhhhhhhhhh, qué momentos tan tiernos. Lástima que yo no los vaya a vivir nunca; cosas de la vida...

Aurora Lejana dijo...

Pues así entonces sí que da gusto drove all night No?

Gracias por la entrada...tomaré nota para un futuro...ejem

Besitos!

Amalia dijo...

No tuve antojos. Y lo lamento, la imagen de tu hombre afanándose por complacer a su dama encinta es una de las más dulces que puede una imaginar. Pero sí tuve ascos, fobias, sensiblerías y angustias a tutiplén. Y el pobre también tuvo la oportunidad de desvivirse por su esposa.

Traes recuerdos muy agradables.
Besos.

mientrasleo dijo...

Oye! Esos recuerdos a estas horas... hay que felicitarte?
:-P
Besos

G a b y* dijo...

Un par de antojos en mi embarazo, uno: cumplido estoicamente, aceitunas! el otro, mantuvo a mi esposo dando vueltas como calesa en media noche buscando uvas fuera de estación. No hubo caso. Mi hija, hoy por hoy, lleva dos manchitas con forma de uva, una en el cuello y otra en su pierna... Realmente, admiro a los papis que allá van, rendidos por el pedido de la mami y del baby, claro!para consentirlos a ambos. Tierno post!
Besos:
Gaby*

Inmagina (Territorio sin dueño) dijo...

Jeje, yo me creía que eso era un tópico de película ñoña, y resulta que es cierto, hay hombres capaces de recorrerse la ciudad en busca del antojo de su mujer, y si hay alguno tenías que ser tú, claro, así os va, parejita feliz.

Yo no tuve ni un sólo antojo, creo que mis hormonas eran muy inteligentes y pensaron ¿pa qué ponernos tontas si nadie nos va a satisfacer? y ahí se quedaron, calladitas.

Besos

Juan L. Trujillo dijo...

Se complaciente
que las marcas que surjan
sean de risas.

Lo mío hace tanto tiempo que ya no me acuerdo.
Un abrazo.

Valaf dijo...

Así es Mere, no tiene precio la recompensa, una simple sonrisa de tu esposa y que te mire con esos ojazos, jajajaja. No hace falta nada más y encima conduces hasta el polo, si hace falta.

La canción, se sale!!!

Un beso

Valaf dijo...

jajajaja, FRAM, ya te digo yo que eso de brujita, antes y DESPUÉS del bebé, me sueeeeeeena, jajajajaja...antojos no sé si se llamarán entonces, pero es como las meigas, que haberlos haylos, jajajajaja

Pues me paso por tu casa a ver la suma y siguiente, jajajaja...

Un beso

Valaf dijo...

Rediez, Espe!!!, ya estamos...el destino es caprichoso...YA TE VEO CON GEMELOS/LAS, jajajajaja, uyuyuyuyuy

Un beso

Valaf dijo...

Con sueño y esquivando buzones, Aurora (los de la acera), pero se conduce contento, claro...y mejor que lo hagas (conducir), jajajajaja...

ummmmm...no me diráaaassss queeeeee...si?????

Un beso

Valaf dijo...

Pues Amalia, ascos (y que se atreva a negarlo, jeje)...a las ANCHOAS, jajajajaja. Y sí, es muy dulce, sobre todo para la mamá. Para el papi, también, también, peroooooo...jajaja

Un beso

Valaf dijo...

Nooooooooooo, jajajaja, por eso, nooooooo, Sil, noooooo, jajajajaja

Un beso

Valaf dijo...

Eso he oído, Gaby, que si no se conceden los antojos el baby sale con su demanda marcada en el cuerpecito. Y lo tuyo eran manchitas en forma de uva, perooooooo...ahora imagina una especie de tatu en forma de fresas con choco, jajajajaja

Un beso

Valaf dijo...

Pero queeeeeeeeee dices, Inma, yo estoy seguro que abundamos, jajajajaja, de hecho, conozco a unos cuantos que han hecho lo mismo, y es en serio. Vamos, es bastante normal, mujer!!

Un beso

Valaf dijo...

Y pues...seámoslo!!!
que el amor sople fuerte!!
y el alma viva.

Pues esos que te digo, unos 15 años.

Un saludo

Mari dijo...

Jaja...Siiiiiii...¡¡Lo recuerdo!!

Tengo que reconocer que te portaste muy bien, cielo, como siempreeee...;))
Un besito, papi...;P ;P

PD: Framboise...¡¡Seguimos ejerciendo!!...jaja.

Belén Rodríguez Cano dijo...

Tonta de mí que, encima de no tener ni un sólo antojo, dejaron de gustarme cosas que hasta entonces me encantaban: La ensalada de pimientos rojos asados, el chocolate, los huevos fritos... y más cosas que no voy a especificar.
La realidad es que es una experiencia única para ambos padres y como tal hay que vivirla.
Qué sensible te muestras este viernes!.
Un abrazo.

P.D: tienes un pequeño regalo en Pueblo poeta. Si te apetece pasa a recogerle.
Otro abrazo.

San dijo...

Eso no tiene precio, !tierno!
Un abrazo.

Jara dijo...

¡¡Si es que sois unos soles!!
Yo no tuve antojos pero con embarazo o sin él pierdo la cuenta de las veces que he pedido con cara de mimo y he agradecido con piquito y sonrisa y... en fin, que parece que sí, que merece la pena, jajaja.

Besos

Valaf dijo...

Es imposible no rendirse y derretirse como el chocolate calentito cuando me pides algo. CON ESOS OJAZOS, NENA, jajajaja...

Valaf dijo...

Belén, oído cocina.

Y bueno, como decía, a ella le dio por el tema de las anchoas, jejeje...

Un beso

Valaf dijo...

San, no lo tiene. Es lo mejor del mundo.

Un beso

Valaf dijo...

LO SOMOS, JARA!!!!!, jajajaja...

Y bueno, esos piquitos chocolateados, ummmmm, entiendo lo que sigue, jeje...

Un beso